Por cuatro meses la PDI y el Ministerio Público realizaron variadas diligencias, las cuales incluyeron seguimientos, análisis en los lugares del incendio, revisión de cámaras y de antenas. Pero durante este proceso, los investigadores también detectaron uno de los cigarros que el voluntario de Bomberos utilizaba para iniciar el fuego que no se quemó y que dio luces de cómo inició el megaincendio.
Apenas se decretó la emergencia de aquel 2 de febrero, funcionarios de la PDI -por orden de la Fiscalía- llegaron hasta los lugares desde donde habrían iniciado las emergencias. En la ruta F-718 se pudo establecer -según los antecedentes que también fueron expuestos en la formalización- que hubo cuatro focos de incendios, todos separados por metros. Las Taguas, Antena de Melosilla, La Isla y Las Tablas, eran los sectores.
De estos cuatro focos, los cuales estaban al costado de la ruta, dos de ellos se apagaron a los pocos metros de haberse iniciados, sin embargo, los focos 3 y 4 son los que finalmente provocaron la gran emergencia. Pese a aquello, funcionarios de la Bidema encontraron en el número tres una de las pruebas fundamentales.
Según da cuenta un informe de la PDI, “mientras se realizaba el recorrido del área afectada, sobre el suelo, entre el pasto y las hojarascas, fue posible identificar la presencia de un dispositivo, el que presenta una preparación en su elaboración”. Se trataba de una colilla de cigarrillo rodeado por fósforos, los cuales estaban amarrados por un hilo. Este se trata, precisamente, del mismo elemento que meses más tarde sería encontrado en la casa de Mondaca, la tarde de este viernes cuando fue detenido.
Este “dispositivo”, y a diferencia de lo que habría pasado en los otros focos, no se quemó por completo, sino que estaba más bien carbonizado, “el fuego no pasó sobre este, sino que avanzó según la disponibilidad de combustible”, sostiene el informe.

Esta fundamental prueba después sería clave, ya que siguiendo el método de su elaboración, la PDI realizó pruebas para detectar cómo funcionaba y el daño que producía, lo cual fue expuesto en la audiencia. Además, y pese a que se analizó, no se pudo obtener ADN del cigarro.
Dos autos de interés
Tras revisar los lugares del siniestro, los investigadores dieron paso a otras diligencias. Junto con recoger decenas de testimonios de los vecinos del sector de Casa Blanca, también revisaron las imágenes de las cámaras de esa zona. Así, y tras horas de análisis, pudieron detectar un listado de autos, de los cuales llegaron a “dos vehículos de interés”, uno de marca Fiat, color gris, y un Suzuki S-Presso color blanco.